Esos días, en que cualquier “tontería” (la película romántica, una mala noticia, la novela de las 12, un poema melancólico…) me hace botar una que otra lagrimita, me recuerda a la mujer ingenua que oculto tras las risas, el alcohol, el silencio, las huidas… Regalándome esos momentos para conocerla mejor, para acompañarla, para aconsejarla y para que ayude a esas otras mujeres “fuertes” y “valerosas” que hay dentro de mí a desprender tanto mar que hay en mis ojos.
PD: “Eso de llorar por cualquier cosa no es mera coincidencia. Es esa puta tristeza que has acumulado en muchos días, quizás años y aún reprimes.”
Nohemí Ramírez